escribir sobre tu piel

 




quiero escribir sobre tu piel
pero largo y tendido
no como un simple tatuaje
alegórico
quiero escribir el testamento
de estas horas de pensarte
que ya parecen muertas de antes
como un sueño que viajara
por la tubería oscura
de un edificio destartalado
donde nadie oyó tu nombre

no, no me entendiste
no escribir acerca de tu piel
quiero llenarte la piel misma
pero no con palabras, ¿palabras?
mejor escribir noches directas
no el símbolo que las designa
escribirle toda una noche de mordiscos
y sales y roces, y gritos y baba
y escribir días de mordiscos y roces y baba
quiero que queden grabados porque es seguro:
esto no ha de durar mucho
(no te enteres que ya terminó)
entonces a quién confiar mis secretos últimos
quién que pueda salvarlos de la corrupción lenta
o rápida y nada, de la caída infinita hacia adentro
que no sea el fugaz libro de tu cuerpo
como un tejido líquido deseando a toda costa
y sentenciando a eternidad todo lo que mira?

quién no otro, por eso voy
y me parto la cabeza contra la distancia
pero soy
en la medida en que tu piel me deja
y en que es ella la que rasga sus biogramas sobre mí
(no te enteres)
y en que borra de un plumazo todo laberinto
a menos que ande con ganas de jugar
a la desesperante guerra del desencuentro
y esconda las llaves detrás de una pregunta
(no te enteres…)
que siempre tiene la misma respuesta
(no te enteres)
respuesta que no es palabra, es el deseo
(no te enteres)
y yo deseo pero hasta que no pierdo no gano
(no te enteres)
y entonces gano y se abre la puerta
(no te enteres)
y entonces gano y entonces gano
(no te enteres)
y entonces gano y escribo tu piel
(no te enteres)
y entonces gano y entonces gano